
A la espera de un homenaje en condiciones, hago un pequeño avence para decir adiós a nuestro programa de radio, el que conseguía enganchar a todo el que lo escuchara e, incluso, crear algún que otro adicto.
Se acabaron los pensamientos para-lelos y para-lelas, el consultorio seximental, las posturas sexuales realmente innovadoras, el quiosco, el tiempo de Marron, el zumo de periódicos y el pincho de tortilla, los sonidos manipulados, los momentos tenientes, los macguffins, las dudas existenciales, el rap, las verdades como puños, Armando e Irina...buaaaa!!! Me quedo sin palabras.
Un minuto de silencio por las hormiguitas.
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